NEVADA, ARIZONA Y UTAH: VIAJE DE NOVIOS VOL.II

¡Hola a todos! Hoy os traigo la segunda parte de nuestro viaje de novios, Las Vegas y el particular road trip que hicimos por los estados de Nevada, Arizona y Utah (podéis ver nuestra semana en Nueva York aquí). Si la primera parte del viaje nos encantó, esta superó nuestras expectativas con creces. Esta segunda semana comenzaba con el vuelo NY- Las Vegas. Nada más aterrizar comenzó la aventura, un Ford Mustang negro y convertible nos esperaba en el aeropuerto. Nos decidimos a alquilar un coche porque preferíamos esa sensación de libertad frente a otras opciones. Además este era el coche de nuestros sueños, el que siempre habíamos querido que nos acompañara a lo largo de nuestra luna de miel, y así fue. Y antes de contaros lo que fue la mejor aventura de nuestras vidas os diré que la sensación y experiencia de conducción de este coche es indescriptible. Ya estamos deseando repetir.

La primera noche en Las Vegas nos alojamos en el MGM Grand Las Vegas. Un monumental hotel situado en el Strip, el eje principal de la ciudad, más grande de lo que ni siquiera éramos capaces de imaginar. El primero de nuestros días en la ciudad lo dedicamos a las compras. Las Vegas tiene dos grandes outlets, uno en el norte y otro en el sur de la ciudad. Por la tarde, paseamos hasta el Hotel Bellagio para disfrutar del espectáculo de sus fuentes.

Y aquí comenzó nuestro road trip, el segundo día pusimos rumbo al Cañón del Colorado. Para llegar a él, tomamos la 93 hasta uno de los pueblos más singulares, Kingman. Desde ese punto nos dirigimos por la antigua ruta 66 a Seligman. Pasar por la 66 era uno de nuestros objetivos en este viaje y nos encantó la experiencia. Si tenéis pensado recorrer esta zona os diré que es aquí, en Seligman, en uno de los pocos pueblos en los que todavía encontrareis las míticas señales de la ruta, pintadas en el asfalto. Seligman es un pueblo pintoresco, llenos de referencias a la antigua ruta y con locales tradicionales. Para comer os recomiendo el Lilo´s café. Un restaurante anglo-germano regentado por un señor encantador y su familia. La comida es exquisita, las raciones abundantes y el precio bastante ajustado.

Nuestra ruta continuó hasta el espectacular Cañón del Colorado. La entrada al Parque Nacional cuesta 30 dólares por vehículo y es válida para toda una semana. Una vez dentro, la sensación es indescriptible y las vistas, qué os voy a contar. Nosotros nos alojamos en el interior del parque, en el Hotel Yavapai Lodge. Nos gustó mucho la experiencia y el cambio radical con lo que hasta ahora habíamos visto. Es un hotel bastante grande, pero al tratarse de casitas individuales, la sensación de privacidad y paz es grandísima.

Al día siguiente, aprovechamos para ver el amanecer en un entorno tan espectacular y después nos dirigimos a nuestro siguiente destino, Monument Valley, una gran depresión situada en la frontera sur de Utah con Arizona, en los Estados Unidos. El valle está dentro de la reserva de los nativos navajo y fue aquí donde nos alojamos, en el Gouldings Lodge. Tal y como pudisteis ver en Instagram (si aún no me seguís, os estáis perdiendo toda la fiesta), está en el mismísimo Monument Valley y es un sitio indescriptible. El hotel ofrece dos posibilidades de alojamiento, o bien tipo motel de dos plantas o bien casitas individuales. Nosotros nos decidimos por la segunda opción y  nos encantó. El paisaje sorprende desde que lo descubres y a la vez cautiva.

Aquí comenzó nuestra ruta de vuelta a Las Vegas. Abandonamos Monument Valley en dirección Page en Arizona. Habíamos visto que podíamos visitar una zona con auténticas huellas de dinosaurio. Y, a pesar de estar francamente mal, por no decir nada indicado, las encontramos y nos dejaron anonadados. Después de este hallazgo, nos dirigimos a Page, con la intención de contratar un tour hasta Antelope Canyon. Estábamos convencidos de que podíamos realizar el tour por nuestra cuenta, pero desde hace algún tiempo esto es imposible. La única manera de hacerlo es en un tour con un guía navajo y cuando llegamos estaban todos al completo. Así que, aquí surgió nuestro plan B, visitar el Horse Shoe Bend. Es un meandro del río Colorado situado muy cerca de Page, a menos de 10 km. Para llegar hasta él, tomamos la 89 en dirección sur, y a unas cinco millas se puede ver un cartel con la indicación “Horseshoe Bend Overlook“, donde encontramos el aparcamiento. Desde aquí, iniciamos un sendero de arena de algo más de 1 km que llega hasta el borde del mirador (no os olvidéis de llevar agua, es un camino bastante duro, sobre todo debido a las altas temperaturas) y tendréis unas vistas panorámicas espectaculares sobre este especial meandro del río Colorado.

De camino al que sería nuestro último destino en el road trip, Kanab, pasamos por el lago Powell, un lago artificial  creado a partir del río Colorado para la construcción de la presa del Cañón de Glen. Tiene una longitud de casi 300 km y está situado entre Arizona y Utah. Un par de horas después llegamos a Kanab. Kanab es una ciudad del condado de Kane, Utah. Los residentes llaman a la ciudad “pequeño Hollywood” debido a que aquí se rodaron algunas películas del oeste. Aprovechamos nuestra visita para comprar nuestros mejores souvenirs del viaje, auténticas placas de matrícula de los estados por los que habíamos pasado.

Nuestro último día en Las Vegas, nos dio una imagen muy diferente de la ciudad. Si bien es cierto que es una ciudad incomparable con cualquier cosa que hayas visto anteriormente, no es el tipo de ciudad que a nosotros nos llama la atención. Sin embargo, en nuestra última noche nos alojamos en la parte más antigua y autentica de Las Vegas, en el Hotel Golden  Nugget. Situado en la calle Fremont, el Golden Nugget fue originalmente construido en 1946, lo que lo convierte en el casino más antiguo de la ciudad. Mucho más similar a nuestras preferencias, el hotel es espectacular. Tan espectacular, que pasamos nuestra última tarde nadando en una espectacular piscina con tiburones.

Y así finalizó nuestro gran viaje, el viaje de nuestras vidas. Llevábamos años soñando con él y planificándolo, mucho antes incluso que la boda y el resultado fue épico. Hicimos más de 1000 fotos y grabamos horas y horas de vídeo. Y como siempre he pensado que las fotos no son un recuerdo real hasta que las tienes físicamente, a la vuelta lo primero que hicimos fue imprimirlas.

Para ello nos decantamos por Cheerz, una empresa que ofrece varios servicios de impresión de imágenes y con las que estamos encantados. Nosotros elegimos la Wedding Box, por aquello de la temática del viaje y el packaging y todo lo que incluye es genial. Además la calidad de las imágenes es muy buena y la posibilidad de imprimirlas en formatos diferentes a los habituales, fue un plus para nosotros. Además, tal y como os conté por redes sociales, tenéis 10 euros de descuento en vuestro pedido con el código: ALWAYSWHITE

¿Qué os ha parecido?¿Habéis visitado algunos de los lugares que os enseño?¿Estáis planeando vuestro viaje? Contadme! Si estáis preparando vuestro viaje y tenéis cualquier duda, os espero en comentarios o en el correo electrónico. Espero que os haya gustado, gracias por leerme!

 I hope you like it, thanks for reading!

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